Estamos en Otoño la estación micológica por excelencia. Cada año por estas fechas renace en cientos de nosotros esa aficción dormida por el mundo de las setas o los hongos.
Navaja, cesta y libro en mano, muchos aficionados patrullan los montes vestidos de otoño, cada fin de semana en busca del preciado tesoro, con la ilusión del encuentro, la sorpresa, y regreso a casa y los fogones en los que preparar un suculento plato de setas en mil combinaciones: tortilla, revuelto, estofado, a la brasa...